COMO CONSEGUIR AGUA TROPICAL A PARTIR DEL AGUA DEL GRIFO , parte 1ª
Iniciamos una serie de artículos realizados por nuestros patrocinadores
COMO CONSEGUIR AGUA TROPICAL A PARTIR DEL AGUA DEL GRIFO, primera parte
ó como evitar que sus peces se vean condenados al ostracismo
1. Acerca de la química, la ecología y otros conceptos vinculados.
Varios circunstancias nos han motivado a escribir este artículo, entre las cuales no es una de las menores la actual moda del acuario ecológico. Si bien es muy bonito hablar de ecologismo, y estamos de acuerdo en que el acuario se debe parecer lo más posible al lugar de origen natural de los peces, no es oro todo lo que reluce, y no estamos seguros de que todo el mundo interprete correctamente lo que debe ser el acuario ecológico o natural, o simplemente conozca algunos datos básicos acerca del funcionamiento del medio acuático tropical.
En efecto, algunos piensan que el acuario ecológico significa que no hay que hacer nada, sino simplemente poner el agua del grifo en el acuario… nada más absurdo. Haciendo un símil esto es como comparar la agricultura de secano con la de regadío; todo el mundo sabe que el regadío es mucho más productivo, y con unas cosechas mucho más diversificadas… pero claro, no basta con sembrar, sino que hay que estar pendiente en cada momento de los tratamientos o abonos que hay que aplicar.
Por supuesto, como en toda actividad humana el abuso de productos químicos y sobre todo de medicamentos puede conducir al fracaso. Sin embargo ciertos aditivos pueden revelarse como muy útiles, como iremos desvelando a continuación.
2. Los productos químicos , ¿Son naturales o no son naturales?
Ya en el año 1828, Wöhler obtuvo el primer producto de síntesis de la química orgánica, la urea, y esto desencadenó una gran polémica. En efecto, unos decían que la urea sintética no podía ser igual que la natural. Sin embargo, después de todo tipo de experimentos y pruebas, hubo que rendirse a la evidencia: la urea sintética era exactamente igual que la natural, y tenía exactamente las mismas
propiedades, a todos los efectos.
Entonces, ¿porque esta desconfianza hacia los productos químicos?
Es muy sencillo: Si se utilizan productos químicos de síntesis cuyas fórmulas sean demasiado innovadoras, o cuyos efectos no estén suficientemente contrastados, sobretodo de forma masiva, es cierto que podemos correr el riesgo de estar jugando a aprendices de brujos con la naturaleza, de tal forma que se puedan producir efectos imprevisibles.
Por ello, en la agricultura “ecológica”, están desde luego radicalmente prohibidos los pesticidas o productos para el control de plagas, cuyos efectos acumulativos pueden ser perjudiciales para el ser humano. Sin embargo, puede permitirse el uso de determinados productos sencillos de uso tradicional, como por ejemplo el Sulfato de Cobre contra las plagas de hongos en las viñas.
¿Cuál es la diferencia? Muy sencillo: el uso del Cobre en su adecuada dosificación es inocuo y se viene contrastando desde hace siglos. Es más, el cobre en pequeñas dosis es oligoelemento. El Cobre no tiene nada que ver con los metales pesados como el Mercurio o el Cadmio, cuyo efecto es acumulativo e irreversible.
Otro problema muy distinto al de la idoneidad de determinados aditivos químicos es el de la sostenibilidad de los recursos. En efecto, determinados oligoelementos pueden resultar escasos sobre la corteza terrestre. Si los utilizamos en demasía, corremos el riesgo a largo plazo de carecer de ellos… por ello, aboguemos por un uso racional y moderado de determinados recursos.
Fuente y autor : Labo Fish Biotechnologies, SL






Esperamos os guste este artículo. Algunos de los conceptos que se manejan en él son un poco técnicos pero la forma de usar los productos para conseguir agua tropical a partir del agua del grifo es sencilla.