Descubierta en una cordillera que rodea la Antartica ” La Ciudad de la Estrellas de Mar “
Según hemos leido en el diario El Mundo
Un grupo de cientificos de Australia y Nueva Zelanda, pertenecientes al Censo de la Vida Marina, que es un proyecto que recopila datos de todas las formas de vida de los Oceános, han anunciado el descubrimiento de una montaña en la cordillera marina de Macquarie, que va desde Nueva Zelanda a la Antartica, una gigantesca colonia de estrellas de mar y la han llamado “La ciudad de las estrellas”.
Uno de los principales logros de esta expedición por el momento ha sido el descubrimiento de esta gran colonia de estrellas marinas, como dijo Ashley Rowden, uno de los científicos del Instituto Neozelandés de Investigación Acuática y Medioambiental (NIWA), la información que esta siendo recogida se está empezando a analizar. En algún caso se podran tener datos más concretos en un año y otros tardarán más tiempo .
Un gigantesco río submarino
Rowden explicó que la cordillera Macquarie es una cadena montañosa que se extiende a lo largo de más de 1.400 kilómetros y es uno de los escasos lugares donde se desvía la Corriente Circumpolar Antártica.
La corriente es como un enorme río submarino que conecta los océanos Atlántico, Pacífico e Índico y circula en dirección a las agujas del reloj, en torno al Polo Sur. Los investigadores constataron que la corriente circula a través de los desfiladeros y los picos de Macquarie a una velocidad de unos 4 kilómetros por hora.
El doctor Mike Williams, otro miembro de la expedición, explicó que a esa extrema velocidad “se estima que la corriente es entre 110 y 150 veces mayor que todo el agua que fluye de todos los ríos del mundo”. Los miembros de la expedición señalaron que creen que es la velocidad de la corriente lo que permite la existencia de una colonia tan masiva de estrellas de mar.
La expedición australiano-neozelandesa utilizará los datos de ese viaje científico para estudiar otros aspectos, como los efectos del cambio climático y los cambios en la temperatura de las aguas.
Rowden dijo que para sobrevivir los equinodermos “sólo tienen que extender los brazos y capturar los nutrientes que son empujados por la corriente”, a la vez que la fuerza del agua les protege contra los depredadores.
Fuente: El Mundo




