El Acuario de Agua Dulce Tropical Reproducción de ovoviviparos (6º)
Reproducción de ovoviviparos (6º)
  Ahora sabremos si la madre estuvo bien alimentada; pues si es asÃ, las crÃas sobrevivirán todas. Quite luego a la madre devolviéndola al tanque de “Hembras”. Quite los elementos de crianza y lávelos bien, dejando a las crÃas para que desarrollen, junto con los bebés de la segunda madre que ya habrá pasado por lo mismo. Aliméntelos a menudo y variado, incluido alimento vivo. A medida que crezcan aparecerán los defectuosos, que deben separarse de inmediato. Apartemos machos de hembras ni bien confirmemos su sexo y pasados dos meses ya podremos seleccionar los mejores y recomenzar.
    Las hembras podremos cruzarlas ahora con los mejores machos, sean padres o hijos; aunque las que fueron ya madres no lo necesitan por la reserva que tienen de espermatozoides.. Si bien son los machos los que deben tener las mejores lÃneas de pureza en cuanto a los caracteres que buscamos, solo las hembras vÃrgenes nos asegurarán la genética de los padres. Sabemos también que hay hembras que acompañan con sus caracteres, mejor a algunos machos que a otros. Por ello la selección y la virginidad exigidas.
 Video con tres especies de viviparos, Xenotoca eiseni, Limia perugiae y Girardinus metallicus
   Es difÃcil asegurar la virginidad en los poecÃlidos; ya que las hembras de platis, por ejemplo, pueden ser fecundadas a los ocho dÃas de nacidas y algo parecido sabemos ocurre con las demás hembras del grupo. Algunos criadores crÃan sus nuevas camadas en tubos individuales para cada crÃa, asegurando asà desarrollo y virginidad. Si pensamos que una fecundación temprana podrÃa destruir nuestro arduo trabajo de cuidado y selección, habremos de extremar las precauciones.Â
   Sepamos también que los machos más retrógrados en su primitivismo, desarrollan más pronto y son más rápidos que nuestros machos con fantasiosas transformaciones, apartémoslos tan pronto sospechemos de alguno de ellos y comprobémoslo en el acuario de “Machos” por si acaso.
  Ahora podremos se practicar otros dos sistemas que servirán por diferentes condiciones: la endocria o autocruza, y la exocria o heterocruza. La endocria básicamente nos ayuda a confirmar un carácter buscado y la exocria aporta dentro de un mismo carácter, mayor fortaleza de condiciones. La endocria confirma, porque lo cruzado tiene parentesco cercano; y la exocria cruza el mismo carácter, entre individuos alejados, confirmándolo; y podremos, de quererlo,agregar algún otro carácter También debemos aprender a soportar las sorpresas de cada método, pero eso no hace mas que despertar el interés de un buen criador.
   Es importante llevar un control escrito de los pasos que seguimos y de las consecuencias y conclusiones que obtengamos; esto nos servirá de recordatorio en caso de éxitos o fracasos, siendo igualmente útil. Y además nos ordenará las operaciones llevadas a cabo para su mejor comprensión. Bien amigos, mucho más se ha escrito sobre el tema, pero todo se reduce a paciencia y dedicación.
   Hay otros géneros dentro de los poecÃlidos que no son tan conocidos como los Cuatro Grandes, pero no por ello dejaremos de nombrarlos. Algunos son: Cnesterodon sp. , Phalloceros sp., Phallichthys sp., Gambusia sp., Girardinus sp., Heterandria sp., Priapella sp,. Belonesox sp., todos ellos ovoviviparos e interesantes desde un punto de vista sistemático y acuarÃstico. Pero no olvidemos una subfamilia que todavÃa está en discusión si son ovovivÃparos o vivÃparos, y razón hay para ello.
   Sabemos que los ovoviviparos se llaman asà por llevar sus huevos en el interior de las hembras y luego “parir” las crÃas vivas como vimos. Pero en el caso de la subfamilia JENYNSIINAE, las crÃas también se forman dentro de la madre pero se les acaba el nutrimento del saco vitelino antes de completar su organogénesis. Pero ahora la mucosa del oviducto donde reposa, multiplica su superficie mediante la formación de numerosos repliegues, que penetrando en los pliegues de la superficie corporal del alevino y en sus cavidades branquiales, establece intercambio gaseoso y nutricional. En esta segunda etapa embrionaria el alevino se comporta como un verdadero vivÃparo, estableciendo
relación directa con su madre para completar su desarrollo. Este es el caso de Jennynsia sp, originaria de las zonas estuarias y lagunas de agua salina de la provincia de Buenos Aires, Argentina. Otro ejemplo más del fascinante mundo de los peces y su fuerza evolutiva
Fuente: Internet




